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Para Reflexionar

EL BARBERO Y DIOS
.Un hombre fue a una barbería a cortarse el cabello y recortarse la barba.
Como es costumbre en estos casos entabló una amena conversación con la persona que le atendía.

Hablaban de tantas cosas y tocaron muchos temas, de pronto tocaron el tema de Dios
y el barbero dijo:
-Fíjese caballero que yo no creo que Dios exista, como usted dice..
-Pero, ¿por qué dice usted eso? - preguntó el cliente.
-Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe, o dígame, ¿Acaso si Dios existiera, habrían tantos enfermos, habrían niños abandonados? Si Dios existiera no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad, yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.
El cliente se quedó pensando un momento, pero no quiso responder para evitar una discusión. El barbero terminó su trabajo y el cliente salió del negocio. Recién abandonaba la barbería cuando vio en la calle a un hombre con la barba y el cabello largo, al parecer hacía mucho tiempo que no se lo cortaba y se veía muy desarreglado.

Entonces entró de nuevo a la barbería y le dijo al barbero. - ¿Sabe una cosa?, los barberos no existen.

-¿Cómo que no existen? - preguntó el barbero - si aquí estoy yo y soy barbero. -¡No! -dijo el cliente - no existen porque si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre que va por la calle.

-¡Ah!, los barberos sí existen, lo que pasa es que esas personas no vienen hacia mí.
-¡Exacto! -dijo el cliente - ese es el punto, Dios SÍ existe; lo que pasa es que las personas no van hacia Él y no le buscan? por eso hay tanto dolor y miseria.

Para Pensar y Reflexionar...


¿Padres o amigos?
Es un tópico bastante común aquel que postula que los padres deben ser amigos de sus hijos. Entiendo que nada es tan equivocado como tal postulado y al sostener lo contrario no proponemos volver a reinstalar en la familia un sistema de relaciones autoritarias.

El hecho de que para cumplir con las responsabilidades que genera la paternidad tengamos que comprometernos práctica y emocionalmente en la tarea de ser padres, de que debamos brindar mucho amor a nuestros hijos, no puede confundir los términos de la relación y postular que debemos ser amigos de ellos.

La relación padres e hijos no es una relación entre iguales. Es lo opuesto a ser compinche, cómplice, colega o proveedor de coartadas. Entre padres e hijos no hay amistad entre pares. Pretenderlo es una anomalía.

Ser padres supone, necesariamente, asumir un rol educativo de nuestros hijos, lo que implica educarlos, tanto con la palabra como con el ejemplo, y, también necesariamente, imponerles límites.

Ser padres supone también una relación comprometida con los hijos, esto es participar activamente en sus vidas, involucrarnos en el proceso de transformación que va desde el individuo a la persona, pero no una constituye una relación ente entre iguales. Ser padres significa asumir un rol que no es el que cumple un amigo. Se trata de relaciones cuya naturaleza es antológicamente diferente.

Pretender ser amigo de nuestros hijos significa renunciar a las responsabilidades que impone la condición de padre, que son las de guiar y poner límites.

Los límites nos obligan a elegir y nos enseñan a ser responsables o sea que no estamos solos, que hay otros en el universo, que nuestras acciones tienen consecuencias.

Algunos creen que si ponen límites a sus hijos, en suma que si los educan, no recibirán de ellos amor, y se encuentran con la sorpresa de que después de años haberlos consentido dándoles todo y no prohibiéndoles nada sólo reciben indiferencia, lejanía afectiva, cuando no el reproche liso y llano de haberse desentendido de ellos.

Un niño o un adolescente no puede por sí mismo fijar sus propios límites. Y el no tenerlos genera la posibilidad concreta de que se choquen contra topes impiadosos y trágicos que les impondrá la vida: accidentes, adicciones, problemas de salud, vínculos disfuncionales, promiscuos o patológicos.

Lo dicho no quiere decir que tengamos que entendamos que es necesario poner distancia afectiva con nuestros hijos para poder educarlos y que no debamos compartir con ellos actividades, experiencias y confidencias, sino todo lo contrario. Ser padres implica necesariamente tener contacto permanente con los hijos en forma física, afectiva y espiritual

En su lucha contra las limitaciones - necesariamente esa es la dinámica confrontativa de la educación -, nuestros hijos tendrán sus propias experiencias como parte de su aprendizaje.

Los padres que no educan a sus hijos a través de los límites que les van marcando, sea por falta de tiempo por estar absorbidos por sus ocupaciones, o por comodidad, o por creer que ya se ocupará de eso la escuela, o porque realmente piensan que deben ser amigos de sus hijos, o por miedo a enfrentarse con ellos o de causarles traumas, o por un falso sentimiento de bondad o para compensar sentimientos de culpa, renuncian a la responsabilidad esencial que tienen respecto de sus hijos.

Es cierto que es más fácil hacerse amigo de los hijos, transgredir con ellos, no ocuparse en guiarlos, frenarlos o reorientarlos. Es menos trabajo. Lleva menos tiempo, parece más simpático, implica menor responsabilidad y nos permite seguir con nuestras cosas.

Las relaciones así encausadas generan para los hijos un estado de orfandad funcional pues de esa manera ellos tienen padres que les cubren sus necesidades básicas, quizás en exceso, pero que no cumplen con la función de guías espirituales de sus hijos, y tales relaciones se cristalizan alrededor de un modelo en el que rige el facilismo y el desentendimiento en el ejercicio de los deberes de crianza y educación.

Si se confunden los roles entre paternidad y amistad o si se eluden, cualquiera que sea la razón, las responsabilidades que impone la paternidad, la educación de los hijos quedará a cargo de la televisión basura, de artilugios informáticos y cibernéticos y de amigos desorientados como ellos.

Quienes han estudiado el tema encuentran que las consecuencias de tal claudicación funcional son estremecedoras: violencia infantil y adolescente, obesidad epidémica, drogadicción y alcoholismo en edades cada vez más bajas, notables índices de ignorancia respecto de cuestiones elementales para saber en qué mundo viven.

En suma, la situación de orfandad funcional que supone la no-asunción de las responsabilidades que impone la condición de padres nos pone ante la realidad de hijos que crecen desde el punto de vista físico pero no evolucionan ni maduran en los aspectos psíquicos, emocionales y espirituales.

Tener un hijo es un episodio biológico, a veces un “accidente”. Ser padre es algo distinto. Es un proceso que requiere: Conciencia plena del rol que deben cumplir en la formación espiritual de sus hijos; compromiso personal en la tarea, que no se puede delegar en terceros; asunción plena de la responsabilidad que la carga de ser padres impone, entre ellas las de poner límites, de educar a los hijos; y amor, mucho amor.

Para Reflexionar...

Carta a mi maestra

Hola seño:
Soy aquél que nunca te lleva corregir, ni te entrega la carpeta para
que te lleves. Soy aquél que cuando preguntas algo, siempre se
queda callado y no llama tu atención. Soy aquél que nunca entiende
cuando explicas y te mira serio y después cuando hay que hacer
alguna actividad no la hace. Aquél que nunca termina de copiar esos
pizarrones llenos y que cuando dictas no se me entiende la letra y no
me sirve de nada todo lo que copié. Soy aquél que lee lento, que
cuando me haces leer en voz alta (eso sucede muy poco) sufro
tanto al notar que todos se cansan y me ayudan respirando
profundo.
Yo sé que no puedo igual que todos, que te gustaría que fuera
diferente, lo noto en tu mirada y tus gestos. Me duele cuando pones
cara de “no tiene remedio” o “qué se le va a hacer”. Sé que sientes
que hay días que molesto en clase y que no sabes qué hacer, para
colmo “no estoy para repetir”, como le dices a mamá. Si supieras
que mi día de estudio no termina en la escuela, que al llegar a casa
mamá lo primero que hace es preguntarme ansiosa cómo me fue, si
terminé todo; y ahí comienzan nuevamente los problemas. Pedir
carpetas, copiar todo lo que no hice en clase y hacer los deberes.
Me canso mucho. A veces tengo ganas de estar enfermo o que
llueva mucho para no ir a la escuela.
Seño, si pudieras darte cuenta que no puedo igual que otros, pero
que puedo a mi manera. Si pudieras descubrirla, saber que me gusta
leer sobre perros, que espero el diario para leer el horóscopo a mi
familia, que tengo una gran imaginación, que me gusta la música y
bailar, que soy muy responsable y perseverante (sino no haría la
carpeta dos veces por día).
Si pudieras descubrir lo que sé sin tener que hacerme un examen,
sin pensar que si tengo la carpeta completa o copié todo es que
aprendí. Si pudieras darme otro tipo de actividades que me
interesarán más, para que yo te pueda demostrar lo que sé.
Espero que puedas ayudarme y pueda aprender mucho, para eso
voy a la escuela, si supiera y aprendiera rebien no me haría falta;
como le pasa ala compañera de delante que sabe todo y se aburre
tanto.
Seño, te quiero mucho, espero que esta carta exprese todas las
cosas que he querido decirte y no he podido. Un abrazo.
(Autor Anonimo)

Para reflexionar

Poemas para la familia

Abrace a sus niños

Madre, acaricie a sus niños.
Padre, abrácelos firmemente.
Permita que ellos sepan que los aman
por la mañana, al mediodía, y por la noche.
***
Ponga sus brazos alrededor de ellos,
sosténgalos cerca suyo,
sienta el latir de sus corazones,
la vida nueva que Usted hizo.
***
Ruede por el suelo con ellos,
bromee, ría y juegue,
escuche lo que tienen que decirle,
ellos tienen mucho para contarle.
***
Tome tiempo para conocerlos,
vea el color en sus ojos.
Aprecie a esa persona tan profunda
dentro de sus pequeñas mentiras.
***
Permita que corran sus dedos por sus cabellos,
doble su cabeza,
llene sus corazones con palabras de alabanza,
haga de su hogar su lugar favorito.
***
Abrácelos estrechamente en el sofá
y mire un programa de televisión,
cante con ellos o comparta la lectura de un libro
y ayúdelos a crecer en su mundo.
***
Tome un tiempo para caminar en el parque,
sosténgase de la mano,
huela las flores, alimente los patos,
construya castillos en la arena.
***
Madre, acaricie a sus niños,
Padre, abrácelos firmemente,
Muéstreles que ellos son un regalo,
ámelos para que se sientan bien.

Mensaje

El personal directivo, docente y no docente de la escuela Rivadavia, brindan un saludo muy afectuoso, por el doloroso momento que esta pasando la docente Griselda Trevisan, por el fallecimiento de su Señor Padre.

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No te mueras con tus muertos
¿Sabes que, cuando lloras a tus muertos, lloras por ti y no por ellos?
Lloras porque los perdiste, porque no los tienes a tu lado, porque si todo concluye con la muerte, tus muertos ya no están, ni siquiera para sufrir por haber muerto; si la vida continúa más allá de la muerte, ¿Por qué apenarte por tus muertos?
Cuando hayas terminado de aceptar que tu muertos se murieron, dejarás de llorarlos y los recuperarás en el recuerdo para que te sigan acompañando con la alegría de todo lo vivido…
No te mueras con tus muertos, recuerda que donde ardió el fuego del amor y la vida, debajo de las cenizas muertas, quedan las brasas esperando el soplo para hacerse las llamas.
Si dices, que sin tus muertos no podrás seguir viviendo, no digas que porque los amabas tanto, sino por cuanto los necesitabas, (y no es lo mismo amar que necesitar).
Si lo aceptas así tal vez descubras para tu crecimiento que tu vida consiste en ser tu vida... ¡Y no la de los otros!
No frenes tus lágrimas cuando llegan, ni fuerces el llanto cuando se aleja no dejes de llorar, porque alguien lo reprueba, ni te obligues a llorar porque sino: “¿Qué dirán los otros?”
Respeta tu dolor, y tu manera de expresarlo.
No te mueras con tus muertos; ¡déjalos partir, como parten las golondrinas en otoño, para anidar en otros climas y volver más numerosas y crecidas, en otra primavera!
Las lágrimas que ocultas el dolor que escondes y la protesta que callas, no desaparecen:
Quedan al asecho del momento en el que puedan estallar. Y es mejor que lo vivas todo en su tiempo y en su hora.
Es común que las personas guarden buena cantidad de culpas para reprocharse ante sus muertos. ¡No lo hagas contigo!
Tus muertos no ganan nada, con tus insomnios de remordimientos.
Ámalos ahora; recuérdalos con amor, y, quizás, si ganen algo….
Como otro nacimiento….
Tú y yo solo vemos una cara de la muerte, la del otro lado se nos escapa.
Si desde el seno de tu madre hubieras visto nacer un hermano, creo que lo hubieras llorado como muerto, hasta nacer tu y reencontrarlo.
¿Qué sentirías si miraras la muerte como otro nacimiento?....
A la hora de cosechar…
Tus muertos no están en el cementerio.
Nunca estuvieron ahí, salvo cuando estaban vivos
¿Me preguntas dónde están…?
Y no puedo responder por ti.
Yo sé donde están “para mi” los míos; pregúntate tu a ti mismo donde crees que están “para ti” los tuyos.
El cementerio es como un surco donde se arrojan las semillas,.
Ningún sembrador vuelve a remover la tierra para buscar las semillas ya sembradas; regresa al campo a la hora de cosechar espigas.

Autor: Rene J. Trossero

Poema

Poema Los Justosde Jorge Luis Borges

Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

Para reflexionar

¿Sabes cuánto vales en realidad?

Una pequeña parábola para darse cuenta que valemos
mucho más de lo que pensamos.

Alfredo, con el rostro abatido de pesar se reúne con
su amiga Marisa en un bar a tomar un café.
Deprimido descargó en ella sus angustias...que el trabajo,
que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación
...todo parecía estar mal en su vida.
- Marisa introdujo la mano en su cartera, sacó un billete
de 50 dólares y le dijo: - Alfredo, quieres este billete ?
Alfredo, un poco confundido al principio, inmediatamente
le dijo: Claro Marisa...son 50 dólares, quién no los querría ?
Entonces Marisa tomó el billete en uno de sus puños y lo
arrugó hasta hacerlo un pequeño bollo. Mostrando la
estrujada pelotita verde a Alfredo volvió a preguntarle:
- Y ahora igual lo quieres ? Marisa, no sé qué pretendes
con esto, pero siguen siendo 50 dólares, claro que los tomaré
si me lo entregas. Entonces Marisa desdobló el arrugado billete,
lo tiró al piso y lo restregó con su pie en el suelo, levantándolo
luego sucio y marcado. - Lo sigues queriendo ?
- Mira Marisa, sigo sin entender que pretendes, pero ese es un
billete de 50 dólares y mientras no lo rompas conserva su valor...
- Entonces Alfredo, debes saber que aunque a veces algo no
salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee,
SIGUES siendo tan valioso como siempre lo hayas sido...lo que
debes preguntarte es CUANTO VALES en realidad y no lo
golpeado que puedas estar en un momento determinado.
Alfredo se quedó mirando a Marisa sin decir palabra alguna
mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente
en su cerebro. Marisa puso el arrugado billete de su lado en la
mesa y con una sonrisa cómplice agregó:
- Toma, guárdalo para que te recuerdes de esto cuando te
sientas mal...pero me debes un billete NUEVO de 50 dólares
para poder usar con el próximo amigo que lo necesite !!
Cuántas veces dudamos de nuestro propio valor, de que
realmente MERECEMOS MAS y que PODEMOS
CONSEGUIRLO si nos lo proponemos ?
Claro que el mero propósito no alcanza...se requiere
de la ACCIÓN para lograr los beneficios. Yo sé que se puede
y que existen innumerables caminos... para conseguirlo.

Para reflexionar

Carta a mi hijo.

Sólo por hoy, en la mañana, voy a sonreír cuando vea tu rostro
y a reír cuando tenga ganas de llorar.
Sólo por hoy, en la mañana, voy a dejarte escoger la ropa que
te vas a poner, voy a sonreír y a decirte que te queda perfecta.
Sólo por hoy, pediré un día de descanso, o vacaciones, para
llevarte al parque a jugar.
Sólo por hoy, al mediodía, voy a dejar los platos en la cocina y voy
a dejarte que me enseñes cómo armar ese rompecabezas juntos.
Sólo por hoy, en la tarde, voy a desconectar el teléfono y a apagar
la computadora, para sentarme junto a ti en el jardín para hacer
burbujas de jabón.
Sólo por esta tarde, no voy a reclamarte ni siquiera a murmurar,
cuando tu grites y llores cuando pase el carro de los helados, y voy
a salir contigo a comprarte uno.
Sólo por esta tarde, no voy a preocuparme sobre qué va a ser de ti
cuando crezcas y voy a pensar otra vez en todas las decisiones que
haya hecho acerca de ti.
Sólo por esta tarde, te dejaré que me ayudes a hornear unas galletas
y no voy a estar detrás de ti tratando de arreglarlas.
Sólo por esta tarde, te estrecharé en mis brazos y te contaré una
historia acerca de cuando tu naciste y sobre lo mucho que te quiero.
Sólo por esta noche, te dejaré salpicar en la tina
y no me voy a enojar.
Sólo por esta noche, te dejaré despierto hasta tarde, mientras nos
sentamos en el balcón a contar las estrellas.
Sólo por esta noche, estaré junto a ti por horas y extrañaré mis
programas favoritos de TV.
Sólo por esta noche, cuando pase mis dedos entre tu cabello mientras
rezas, simplemente daré gracias a Dios por el mayor regalo
que he recibido.
Voy a pensar en las madres y en los padres que están ahora buscando
a sus hijos extraviados; las madres y padres que visitan a sus hijos
en sus tumbas en lugar de sus camas, y en las madres y padres
que están en los hospitales mirando sufrir a sus hijos, gritando por
dentro por no poder hacer nada más.
Y cuando te dé un beso de buenas noches te voy a estrechar un poco
más fuerte, un poco más tiempo. Así, agradeceré a Dios por ti y no le
Pediré nada, excepto, un día más.
Creo que a veces las mamás y papás estamos demasiado absorbidos
en nuestras rutinas diarias que olvidamos el hermoso regalo que
los niños SON REALMENTE.
No podemos saber si Dios nos dará un día más.
Autor Desconocido

Los niños aprenden...

Los niños aprenden lo que viven...
Si un niño vive criticado.
Aprenderá a condenar
Si un niño vive con hostilidad.
Aprenderá a pelear.
Si un niño vive avergonzado
Aprenderá a sentirse culpable.
Si un niño vive alabado
Aprenderá a apreciar.
Si un niño vive con honradez
Aprenderá a ser justo.
Si un niño vive con seguridad
Aprenderá que es fe.
Si un niño vive con aprobación
Aprenderá a quererse a si mismo.
Si un niño vive con cariño y amistad
Aprenderá a encontrar amor en el mundo.

Para reflexionar

CUÁNTO VALE UNA HORA DE TU TIEMPO


¿Papi cuánto ganas por hora ?
Con voz tímida y ojos de admiración un pequeño recibía
a su padre al término de una jornada de trabajo.
Su padre dirigió una gesto al niño y repuso.
__Mira hijo, esos informes ni tu madre los conoce.
__No me molestes que estoy cansado.
Pero papi, Insistió. Dime por favor...
Cuánto ganas por hora ?
La reacción del padre fue menos severa.
__Pero solo contestó $10 pesos la hora
¡Papi!...Me prestas $ 5 pesos ?. Preguntó el pequeño.
El padre montó en cólera y tratando con brusquedad
al pequeño le dijo.
__Así que esta es la razón de saber cuanto me gano ?
__Vete a dormir y no molestes muchacho aprovechado.
Había caído la noche. El padre, Había meditado
lo sucedido y se sentía culpable.
Talvés su hijo quería comprar algo. En fin, queriendo
descargar su cargo de conciencia, se asomó
al cuarto de sus hijo.
__¿Duermes hijo ? preguntó el padre.
Dime papi contestó entre sus sueños.
__Aquí tienes el dinero que me pediste, respondió el padre.
Gracias papi, contestó el pequeño, y metiendo la manito
debajo de la almohada, sacó otros billetes. Ahora ya completé.
Tengo $ 10 pesos. Me podrías vender una hora de
tu tiempo papito?...Preguntó el niño.....