Carta de agradecimiento.

Querida Graciela:

Cuando comencé mi carrera de docente se me hacía lejano ese día que llegaría a recibirme, los años parecían infinitos… hoy pienso que todo fue tan rápido, pero que valió la pena transitar este camino; si bien todavía falta una etapa, pero por dentro siento que una ya la superé y de esta rescato lo afortunado que fui y soy en haber tenido al lado una persona tan buena, honesta, solidaria como vos.
Quizás no pudimos conocernos mucho, pero el tiempo compartido hizo crecer en mi la ilusión de ser maestro, de valorar tu trabajo, de poder decir que mis agradecimientos hacia vos son infinitos, por haberte preocupado en que todo saliera bien, por motivarme a ir siempre hacia delante, mejorando mis ideas y haciendo del aula, mi aula, un lugar fantástico.
Seguramente en el futuro podré poner en práctica lo aprendido en este tiempo, cada experiencia vivida, servirán para el mañana, siempre teniendo en cuenta y valorando lo que has hecho por mí…
Llevaré conmigo el recuerdo de cada tarde compartida, de cada día pasado, de cada tema nuevo enseñado en clase, de cada bullicio en el patio y todo lo que me has enseñado…
Tal vez me falten palabras, pero con palabras no puedo explicar el aprecio que tengo hacía vos, la satisfacción y la felicidad de haberte conocido y que puedas formar parte de esta gran etapa de mi vida.
Un caluroso abrazo, ojala el éxito toque tus puertas cada mañana y que esto no sea una despedida, sino un hasta pronto!!!
Con mucho cariño, simplemente gracias…

Gerardo Roja

1 comentarios:

graciela dijo...

La gran sabiduría es saber que todos los días podemos aprender algo nuevo. Yo también agradezco lo compartido y aprendido.Gracias Gerardo por tus palabras.
Graciela.